Farolas solares

– Por un lado los avances de la técnica, que logra paneles, baterías y luminarias cada vez más eficientes, lo que se refleja en modelos de farolas solares mejores y más accesibles.

-El continuo crecimiento urbanístico y de infraestructuras que choca con la creciente toma de conciencia de la urgencia de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. La opción de las farolas solares se ve como una manera de armonizar ambas tendencias.

-La alta fiabilidad de estos componentes y su reducido riesgo de averías resultan aspectos también atractivos.

-Las farolas solares tienen un nulo gasto eléctrico procedente de la red lo que, además de hacerlo económicamente interesante, ayuda a aliviar los con frecuencia sobrecargados sistemas de distribución eléctrica.

-Otro factor de gran importancia que hace que arquitectos e ingenieros opten cada vez más por estos elementos de iluminación alimentados por energía solar es que pueden llegar a ser más económicos en su instalación que las farolas convencionales. Las farolas solares son en si mismas más caras que las convencionales, sin embargo en instalaciones grandes, complejas y/o alejadas de núcleos urbanos puede resultar más interesante optar por farolas solares. Las farolas solares funcionan de manera autónoma siendo sólo necesario en su instalación la obra de anclaje en el suelo. En cambio las farolas convencionales requieren de la planificación e instalación de todo un sistema de interconexiones (zanjas, cableado, y dispositivos de transformación de la corriente) que elevan el coste mucho más allá del de la farola.